Las tres primeras pantallas están rotas a propósito. Intenta terminarlas.
Secuencia 1 de 11Sin ratón
Gabriel dejó el prototipo del curso en la mesa de trabajo con una nota encima: “pruébenlo como lo va a probar Estela”. Estela Roldán trabaja en la sucursal norte, tiene un temblor esencial desde hace nueve años y no usa ratón. Navega con el teclado, como una parte de las personas que van a tomar este curso y como cualquiera cuyo ratón se descompone un martes.
En el panel de abajo el ratón está desactivado. Muévete con Tab, retrocede con Mayús + Tab y activa con Enter o con la barra espaciadora. La tarea es marcar la petición que necesita acompañamiento y confirmar.
Prototipo, versión 1
¿Cuál de estas tres peticiones necesita acompañamiento?
El foco todavía no ha entrado al panel. Haz clic aquí fuera y luego pulsa Tab.
El ratón funciona en este botón. Dentro del panel no.
La segunda pantalla del prototipo es el tablero de estado del módulo. Está pintada como la ve una de cada doce personas con cromosoma Y, que es la proporción aproximada de daltonismo en esa población, y también como la ve cualquiera en un proyector barato o con el brillo del sol encima de la pantalla.
La tarea es sencilla: di cuáles dos módulos están fallando.
Prototipo, versión 1
La tercera pantalla es la tarjeta con el criterio de la unidad. Súbele el tamaño del texto como lo haría alguien que ve poco, o alguien de cincuenta y cinco años leyendo en el teléfono a las once de la noche, y después contesta la pregunta.
Prototipo, versión 1
El criterio de la unidad es que la persona haga al menos dos preguntas de acotación antes de sugerir un recurso, en las tres primeras atenciones del turno. Si la petición ya viene acotada, una pregunta basta y hay que dejarlo anotado. Cuando la visitante llega acompañada de un menor, el criterio sube a tres preguntas y una de ellas se le hace al menor.
¿Qué dice el último renglón del criterio?
Lo que acabas de encontrar tiene nombre y número
Las pautas de accesibilidad del W3C, las WCAG, están organizadas en cuatro principios que se recuerdan por sus iniciales: perceptible, operable, comprensible y robusto. Debajo de cada uno hay criterios numerados, y las tres barreras que acabas de chocar son tres de esos números.
Abre cada principio y mira cuál de tus tres pantallas cae debajo.
Las tres barreras que acabas de chocar tienen número. La primera rompía dos criterios a la vez y por eso no había salida.
Quién usa de verdad las rampas
La rampa en la esquina de la banqueta se puso para las sillas de ruedas. La usan las carriolas, las maletas con ruedas, los diablitos de reparto, las bicicletas y cualquiera que lleve las manos ocupadas. En inglés le pusieron nombre a eso: el efecto de la banqueta rebajada. Lo que conviene retener del nombre es la dirección de la sorpresa, porque la rampa no acabó sirviéndole a más gente por accidente, sino porque la necesidad que la justificaba era la versión extrema de una dificultad que tiene mucha más gente de forma leve.
Antes de leer el dato, apuesta. En un estudio de la Universidad Estatal de Oregón, en 2016, se le preguntó a estudiantes universitarios por los subtítulos de los videos del curso.
Tu apuesta, antes del dato
De quienes usaban los subtítulos, ¿qué parte declaró alguna dificultad auditiva?
La rampa se puso para las sillas de ruedas. La usan las carriolas, las maletas, los diablitos y cualquiera con las manos ocupadas.
Por dónde entra la información
Mayer lleva treinta años midiendo lo mismo con distintos materiales: la gente procesa por dos canales separados, el de los ojos y el de los oídos, y cada canal tiene su propio cuello de botella. Tres de sus resultados cambian el diseño de una pantalla y ninguno cuesta dinero.
Aquí están los tres, con el antes y el después en el mismo sitio. Cambia cada uno y mira lo que pasa, sabiendo que lo que se mueve no es lo bonita que queda la pantalla sino cuánta capacidad le queda libre a quien la está leyendo.
Tres barreras, tres reparaciones
Para cada barrera hay tres arreglos propuestos por el equipo. Uno es cosmético, otro abre una ruta que no es equivalente y el tercero funciona. La diferencia entre los dos últimos es la que cuesta ver.
Las tres dejan el material “arreglado” en una revisión rápida. Solo una deja a la persona haciendo el mismo trabajo mental que las demás.
El mismo prototipo, versión 2
Las tres reparaciones están aplicadas. El panel de abajo sigue con el ratón desactivado y ahora se puede terminar con el teclado: las tres peticiones son botones de verdad, el foco se ve y el orden es el que se lee.
Prototipo, versión 2
¿Cuál de estas tres peticiones necesita acompañamiento?
Pulsa Tab para entrar al panel.
Y las otras dos
El videojuego de la lección
El mismo trayecto del curso, cinco tramos, y en cada uno se bloquea un canal distinto. Tu trabajo es abrir una ruta equivalente: que la persona llegue al mismo sitio, con el mismo contenido y con el mismo trabajo mental.
Hay atajos que llevan al final con menos contenido. Cuentan como rebaja y el marcador los separa, porque una rebaja se ve igual de terminada en el reporte y no lo es.
Tramo 1 de 5
Lee qué canal está bloqueado en el tramo y elige la ruta. Una de las cuatro es equivalente, una rebaja el contenido, una es cosmética y una manda a la persona por un camino aparte que no llega al mismo sitio. Se gana con los cinco tramos abiertos por ruta equivalente.
Rutas equivalentes0·Rebajas0·Tramos cerrados0
Cuatro cosas que esto no dice
La accesibilidad se cuela en las conversaciones como una lista de casillas al final del proyecto, y ahí es donde sale cara y funciona mal.
Siete decisiones, dos que vuelven
Las dos primeras traen su origen marcado y vienen de la unidad 4 y de la lección de ayer.
Compromisos
Lo que vas a sostener con tu proyecto
Cuando Estela probó la versión 2, terminó el primer módulo en once minutos y no dijo nada durante todo el rato. Al final comentó una sola cosa, y no fue sobre el teclado.
Estela Roldán
—Es el primer curso de la institución que termino sin pedirle a nadie que me haga clic en algo.
Llevaba nueve años en la sucursal norte. Las tres reparaciones costaron día y medio, y dos de las tres habrían costado veinte minutos si se hubieran hecho en el prototipo en lugar de en la versión terminada.
—Ya está terminado. ¿Lo publicamos?
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